Viernes, 7pm.

Cuando sales con tu mejor amiga de la secundaria (quien ya tiene un hijo), y ella invita a una de sus amigas, de pronto, así sin más, te ves un viernes a las 7 de la tarde, reunida con mamás que hablan sobre cómo han crecido los bebés, las cosas que tienen que hacer para poder tener tiempo de ir por ellos al kinder, y si los papás ayudan o no. Entonces, una de ellas saca el celular y te enseña la foto de cuando por fin, el retoño pudo colorear sin salirse de la rayita. Pones cara de ternura y emites el correspondiente “aww”.

De alguna manera intuyes lo que va a pasar a continuación.  Una de las presentes, la que no conoces, voltea y te dice, “¿tú no tienes hijos?”.  Sientes como las miradas se centran en ti, sonríes nerviosamente y con voz suave dices “no, yo no”, mientras en tu cabeza, tu yo interior empieza a verlas como si estuvieran locas, diciendo: “¿TENGO CARA DE MASOQUISTA?, CLARO QUE NO TENGO HIJOS, NO TENGO SUFICIENTE DINERO COMO PARA COMPRAR CERVEZA Y PAÑALES, NI PIENSO DESVELARME POR OTRA COSA QUE NO SEA ESTAR CON LOS COMPAS EN UN BAR, ADEMÁS, ¿QUÉ NO HAN VISTO EL DISCOVERY CHANNEL?, ESA MADRE DUELE UN CHINGO.

Respiras profundamente para no mover la cabeza de un lado a otro durante los comentarios sobre lo bonito que es tener bebés a pesar de todos los sacrificios, de lo padre que es ser madre joven, y demás argumentos inválidos en pro de la reproducción humana. La conversación comienza a tomar otro rumbo y crees que ya te salvaste, todo lo anterior sería soportable si no hubiera llegado un mesero a rematar diciéndole “señora” a una de ellas. Cuando ves que en su cara no se percibe ningún tipo de manifestación de disgusto, sabes que ya valió madre y estás entre doñas.

Ese es el momento en el que te das cuenta de que eres la chavorruca del grupo, y no tienes de otra más que tomar un trago de tu cerveza (mientras notas que el resto de las bebidas son no alcohólicas), y seguir la corriente de la conversación sobre anticonceptivos y preparativos de fiestas de cumpleaños. Bajas la cabeza y miras la hora, rogando que cuando den las 9 de la noche y ellas tengan que irse (seguramente a dormir al fruto de sus vientres) , alguno de tus chavorrucos amigos ya haya hecho plan para empezar la fiesta.

-Post escrito con todo respeto hacia las madres jóvenes. Y las madres en general.

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