Forever seventeen

El sábado pasado salí con mis amigos, como de costumbre. Eran las 10 y yo ya estaba lista para rockear hasta morir. Llegamos a la zona de los bares y me dispuse a comprar cigarros. Entré al oxxo, me acerqué a la caja y dije decididamente, “Me das unos delicados rojos de 25 por favor”… la cajera se me quedó viendo y dijo, “¿me muestras tu credencial?” haciendo con la mano la Seña Internacional de la Credencial de Elector (SICE), ya saben, esa en la que con su dedo índice y pulgar simulan estar sosteniendo el rectangular pedazo de plástico frente a ti. Me reí como siempre lo hago cuando eso me sucede. Acto seguido, saqué de mi bolsa mi cartera (que en realidad es un monedero en forma de zorro :3 ) y le enseñé mi credencial para votar. Me dio los cigarros, pagué y salí todavía riendo.

Caminamos hacia el bar predilecto, justo en la entrada había un tipo sentado en un banco en medio de la puerta. Dejó entrar a mis amigos, pero en cuanto me vio hizo la seña antes mencionada y me bloqueó la entrada. Saqué de nuevo mi cartera-zorro y le enseñé sonriendo mi dispositivo para tener derecho a sufragar, lo alumbró con su linternita, me vio de nuevo y me dejó entrar. Ya todos dentro pedimos cervezas y comenzamos la fiesta. Read More

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Viernes, 7pm.

Cuando sales con tu mejor amiga de la secundaria (quien ya tiene un hijo), y ella invita a una de sus amigas, de pronto, así sin más, te ves un viernes a las 7 de la tarde, reunida con mamás que hablan sobre cómo han crecido los bebés, las cosas que tienen que hacer para poder tener tiempo de ir por ellos al kinder, y si los papás ayudan o no. Entonces, una de ellas saca el celular y te enseña la foto de cuando por fin, el retoño pudo colorear sin salirse de la rayita. Pones cara de ternura y emites el correspondiente “aww”.

De alguna manera intuyes lo que va a pasar a continuación.  Una de las presentes, la que no conoces, voltea y te dice, “¿tú no tienes hijos?”.  Sientes como las miradas se centran en ti, sonríes nerviosamente y con voz suave dices “no, yo no”, mientras en tu cabeza, tu yo interior empieza a verlas como si estuvieran locas, diciendo: “¿TENGO CARA DE MASOQUISTA?, CLARO QUE NO TENGO HIJOS, NO TENGO SUFICIENTE DINERO COMO PARA COMPRAR CERVEZA Y PAÑALES, NI PIENSO DESVELARME POR OTRA COSA QUE NO SEA ESTAR CON LOS COMPAS EN UN BAR, ADEMÁS, ¿QUÉ NO HAN VISTO EL DISCOVERY CHANNEL?, ESA MADRE DUELE UN CHINGO. Read More

Flores y Alcohol

De vez en cuando creemos que lo que ocupamos es salir un sábado por la noche, emborracharnos hasta perder la conciencia y tener ver fotos en redes sociales mientras tratamos de hacer memoria de en qué ocurrió. Seamos honestos, esos días cada vez están más lejos, y si bien es cierto que no puedes simplemente despreciar una invitación a un bar de mala muerte; existen momentos en los que prefieres algo un poco más tranquilo y Tijuana ofrece algunas opciones. Read More